Día Internacional del Libro
En un día marcado por la magia de las palabras y la celebración de la literatura, los pasillos de la escuela resonaron con risas y cuentos. En honor al Día Internacional del Libro, los niños del Nivel Inicial recibieron una visita muy especial: sus abuelos, portadores de historias y sabiduría, quienes les regalaron el regalo más preciado de todos: el amor por la lectura. Con ojos brillantes y corazones rebosantes de alegría, los pequeños se acurrucaron junto a sus seres queridos mientras estos les deleitaban con cuentos clásicos y maravillosos. En este encuentro intergeneracional, no solo se compartieron historias, sino también valores familiares y la importancia de preservar el legado de la literatura a lo largo de las generaciones.
Mientras tanto, en las aulas de Sexto grado, se llevaba a cabo una celebración literaria de otro calibre. Los estudiantes, en un espíritu de camaradería y creatividad, realizaron un Café Literario en honor al día de las letras. La Casa Martínez, renombrada por su rica historia cultural, abrió sus puertas a estos jóvenes ávidos de conocimiento, quienes se sumergieron en un festín para los sentidos. Los estudiantes participaron en una serie de actividades diseñadas para celebrar la belleza de las palabras. "Es importante celebrar el Día Internacional del Libro no solo como un evento cultural, sino como una oportunidad para fomentar el amor por la lectura y el intercambio de ideas", comentó la directora de la escuela, destacando el valor de estas iniciativas en la formación integral de los estudiantes.
En un mundo cada vez más dominado por la tecnología, la celebración de la literatura sigue siendo un faro de luz que guía a las generaciones futuras hacia la exploración del conocimiento y la comprensión del mundo que los rodea. En este día tan especial, el colegio se convirtió en un santuario de la imaginación, donde jóvenes y mayores se unieron en un viaje a través de las páginas de la historia y los mundos de la fantasía.
Los pequeños agricultores del conocimiento
En las fértiles tierras de la educación temprana, los niños del nivel inicial del Colegio Informático "San Juan de Vera" han emprendido un viaje hacia el corazón mismo de la naturaleza. Con manos ansiosas y mentes curiosas, estos pequeños agricultores han transformado un rincón de su entorno educativo en una próspera huerta, sembrando no solo semillas, sino también semillas de conocimiento y admiración por el mundo natural que los rodea.
Inspirados por la convicción de que es esencial que los niños interactúen con la naturaleza desde una edad temprana, el equipo docente ha encabezado este proyecto, fundamentado en la premisa de que la familiaridad y el respeto por el medio ambiente son esenciales para un desarrollo integral. Al cultivar la tierra, los jóvenes aprendices no solo están profundizando en sus conocimientos previos, sino que también están adquiriendo nuevos saberes sobre la diversidad biológica, los ciclos de la vida y el uso sostenible de los recursos naturales. "Conocer el ambiente implica conocer la diversidad de seres y elementos que lo componen, respetando las manifestaciones de vida", señalan las docentes, destacando la importancia de que los niños se conviertan en guardianes responsables de nuestro planeta desde una edad temprana.
La huerta, además de ser un aula al aire libre, se ha convertido en un laboratorio viviente donde los estudiantes pueden observar, explorar y cuestionar los misterios de la naturaleza, fomentando así su capacidad de asombro y descubrimiento. Durante el mes de marzo, los niños recibieron la visita de una mamá, quien colaboró en la enseñanza de la huerta y afianzó lo que se venía trabajando. Los niños estuvieron muy atentos y hasta hicieron sus propias preguntas. Además aguardaron ansiosos las sugerencias de la especialista para el buen cuidado de la huerta y como implementarla paso a paso. Pero más allá de las lecciones sobre la germinación de las semillas o el ciclo de vida de las plantas, la huerta también ha cultivado valores fundamentales en los niños.
El trabajo en equipo, la escucha activa, la cooperación y el respeto por el trabajo de los demás son habilidades que florecen entre las hileras de vegetales. "Aprendemos juntos, crecemos juntos", declara uno de los pequeños agricultores, ilustrando cómo el cultivo de la tierra ha fortalecido los lazos entre los estudiantes y los ha convertido en una comunidad unida por su amor compartido por la naturaleza.
Con cada cosecha, los niños del nivel inicial están cosechando mucho más que verduras y frutas; están cultivando una conexión profunda con el mundo que los rodea y sembrando las semillas de un futuro más consciente y sostenible para todos. En esta pequeña huerta escolar, el conocimiento florece, las amistades se arraigan y el amor por la naturaleza crece más alto que cualquier girasol en primavera.
Jura a la Constitución Nacional
En un acto cargado de solemnidad y compromiso cívico, los estudiantes del sexto año del Colegio Informático San Juan de Vera se reunieron para rendir homenaje a uno de los pilares fundamentales de la democracia argentina: la Constitución Nacional.
Con motivo del Día de la Constitución Nacional, celebrado el 1 de mayo, los jóvenes juraron respetar y defender los principios consagrados en este documento histórico que rige los destinos de la nación. Ante la mirada atenta de autoridades educativas, padres y compañeros de clase, los alumnos se comprometieron solemnemente a cumplir con los preceptos establecidos en la Constitución, a respetar los derechos y libertades de todos los ciudadanos, y a contribuir al fortalecimiento de la democracia y el estado de derecho en el país.
El acto de jura se llevó a cabo en un ambiente de reflexión y orgullo patriótico, donde se destacó la importancia de conocer y valorar nuestra carta magna como un instrumento fundamental para garantizar la convivencia pacífica y el respeto a los derechos humanos. "La Constitución Nacional es el cimiento sobre el cual se construye nuestra sociedad democrática", expresó el director del colegio, resaltando la relevancia de este acto en la formación cívica de los estudiantes. "Al jurar cumplir con sus preceptos, nuestros alumnos asumen un compromiso con la justicia, la igualdad y la libertad, valores que son esenciales para el desarrollo de una sociedad justa y solidaria".
El evento estuvo acompañado de discursos emotivos, reflexiones sobre la importancia histórica de la Constitución y el rol fundamental que desempeñan los ciudadanos en su respeto y aplicación. Asimismo, se realizaron actividades culturales y artísticas que destacaron la trascendencia de este documento en la vida de todos los argentinos. En un momento en el que la democracia y el estado de derecho enfrentan desafíos constantes, la jura a la Constitución Nacional por parte de los alumnos del Colegio Informático San Juan de Vera es un recordatorio poderoso de que la defensa de los principios democráticos es responsabilidad de todos los ciudadanos, especialmente de las nuevas generaciones que serán los líderes del mañana.




















































